jueves, septiembre 13, 2012

sin atajos


Letra de una canción que se viene, desde hace mucho tiempo. 


Caer, como una maldición
lo nuestro empezó por caer
y después, que pasó
Tal vez nunca lo pueda enteder

La noche siguió
callada como un hospital...
la nieve en los jardines
las luces tenues de la ciudad

El mismo paisaje invernal
Que se repite sin final
Dejó de ser algo especial
Ya no hay ni una pizca de heroismo

Y No guardo rencor
No importa de quien fue el error
Fuimos hechos para este frío
somos hijos del rigor

No encuentro otra explicación
Entre vos y yo
No existe ningún camino
Y no hay atajos en el amor

Me fui
Y una y y otra vez
La vida volvio a comenzar
Desperté, y tu canción
siguió sonando un rato más

Si fuera, por mi
Me iría de esta realidad(pero ya ves)
Que no puedo escapar, escaparme de mi mismo

Es dura a veces la verdad
Por mas que te intente alcanzar
El suelo gira más y más
Y no puedo evitar estar más lejos

Y No guardo rencor
No importa de quien fue el error
Fuimos hechos para este frío
somos hijos del rigor

No encuentro otra explicación
Entre vos y yo
No existe ningun camino
y no hay atajos en el amor

miércoles, septiembre 05, 2012

Uno

Me sulfuran los desencuentros, hasta ponerme como una roca volcanica o la punta de un cigarro. Cada historia que no fue, que ya no es posible, me provoca una urticaria tan grande que no me alcanzan de la casa todos los tenedores, los lápices ni las llaves para rascarme. En los labios, la lengua, el paladar y las encías, me ha salido una ampolla invisible por cada beso que no pude robar. Y entre las manos, el tacto de cada mujer que imaginé entre las manos, es como llevar en andas para siempre a fantasma-gelatina, viscoso y muy frío.

Recuerdo perfectamente, como si recién me hubiesen sucedido, cosas que en verdad nunca ocurrieron. Rostros que apenas me deslumbraron un instante, y luego se esfumaron en la multitud, como máscaras de un carnaval siniestro.  Yo me he acostado con cada uno de esos rostros de mujer, yo he despertado entre fascinado y horrorizado al día siguiente, para descubrir las marcas de la ausencia en el colchón. Yo soporto entre las costillas la puñalada parsimoniosa de todos esos recuerdos, de todas esas imaginaciones. Yo me he muerto tantas veces en el recuerdo, que cada vez que vuelvo a vivir es como una gran celebración.

¡Oh de de vivir estos años mozos con la memoria de siglos enteros de instantes casi-ocurridos! ¡un millon de veces, siempre casi! Oda de los bardos, a las miles de personas que despedí en los aeropuertos antes de conocerlas siquiera. A las miles de historias que me transcurrieron hasta escurrirme, en la voz de un narrador extraviado. Brindo a la salud de la mas sorprendente de las fantasías, esta realidad -hojalata, esta realidad -harapos, esta realidad basurero de la memoria.

viernes, agosto 17, 2012

acontecimiento

hoy voy
a leer de reves todos mis libros
a tomarme 4 o hasta 5 colectivos
para llegar a la esquina
levantar las anclas, pero no soltar las velas
voy a apagar la luz para ver mejor
y refugiarme a cielo abierto
de esta lluvia que desde hace mucho
no deja de llover
hoy voy a escribir
dos o tres frases sin sentido
y esperar a que el poema se haga solo
como se mueve un reloj
voy a viajar lo más lejos
para volver a casa
quizás en el horizonte esté yo mismo
esperándome
desde hace tiempo.


domingo, agosto 05, 2012

giro en redondo

yo no sé
cuantas eras hacen falta
para que las cosas eternas
se apaguen (queparadoja) para siempre
que el fuego se congele por un instante
yo no puedo concebir una vida
que no contemple alguno de todos esos absurdos
apenas más absurdos que los camiones de caudales
o los nidos de los horneros
y no obstante a veces
siquiera  nos alcanza nuestro tiempo
sobre esta vereda
para dar apenas un paso
para dejar apenas una marca imperceptible
en la arena
y nos quedamos como estatuas
ajadas
maltrechas
petrificadas
seducidas y luego dejadas de lado
la sombra que nos rodea
es nuestro único consuelo posible
la hiedra crece bajo nuestras axilas
y mientras un pájaro principiante
remontavuelo
y se caga en nuestros hombros.
se hace de noche
y no amanece ya nunca.