martes, agosto 20, 2013

desencuentro

los puentes cortados
de los dos lados
imposible cruzar este río
solo nos resta el salto
la caida, despedazarse en el abismo
y entonces de ese encuentro asegurado entre dos
¿qué queda?
ni siquiera uno

las manos desunidas
los sexos meros sexos
el contacto utopía invero-simil
y miles de millones de kilómetros de cables
poderosos satélites yanquis
y al final todo eso ¿al servicio de acercarnos
o de mantenernos lejos?

todas estas palabras ornamentales
enmascaradas
todo estta ritualidad cortesana
esta sensiblería de pacotilla
nacer poeta para desear haber nacido heladero
cuantos los que cambiaríamos todas las palabras
de todos los lenguajes
por un silencio
que durara por siempre
y que la gente se comunicara entre sí
bailando.

lunes, mayo 20, 2013

you're the truth not i

salvame
de este sol chamuscado sobre el mundo
de la hiedra y el musgo
de la piedra y su mutismo

salvame de los puntos finales
de los finales en punto
siempre demasiado en punto.

salvame de mis laberintos
fatídicos
porque tanto se parecen a un camino

salvame de mis perfectas
sospechosas sonrientes
ilusiones

salvame del absurdo
mar impetuoso que inunda los pulmones
hasta la asfixia azul

salvame de las calles paralelas
de las avenidas atestadas
de presencias insignificantes

salvame de la infinita infame carencia
la incompletud insaciable
que nos completa dejandonos vacíos

salvame de los vidrios, los cuchillos
de las flores envenenadas
y del fuego de todas las eras

de la electrizante anguila de la ansiedad
navegando mi torrente
salvame de las sierpes y los esbirros
de los agoreros y las jeringas
de las tempestades
y de la sed


salvame de todos mis mismos miasmáticos
de los que fueron, de los que no son
y ya nunca podrán ser

salvame de esta farsa que no cesa
de repetirse
como tragedia

y aunque me haya vuelto un experto
en en el innoble arte
de alejarte en el mismo acto de acercarte

aunque espere de vos
lo único que sé imposible
(o mejor dicho precisamente por eso)

esta vez
no te escapes a deshoras
esta vez, quedate: 
salvame. 

sábado, mayo 11, 2013

(sin título)

hielo
hiedra
harapos
hiel
mutismo
que larga la madrugada cuando ya es indistinto
que amanezca o no
amargo inagotable
el mate
la oscuridad
el deseo hecho pedazos una vez más
es como un pájaro que no para de estrellarse
contra la misma estrella
aunque lo ha intentado todo
esperar en primera persona voz activa  modo imperativo
esperar con el corazón en pausa y la vista chueca
des-esperar
pero es indiscutible
un árbol hace ruido al caer aunque no haya nadie
y aunque no haya nadie si no cae, no hace ruido
y esta poesía se vuelve absurda
por lo reiterada, por lo reiterativa
pero ¿cómo decir con palabras de este mundo
este otra-vez-hartazgo
siempre un poco más
harto
que el anterior?


lunes, abril 15, 2013

llorando en el espejo

mirame
ahí
a mi
asi
llorando en el espejo
lagrima que languidece y se deshace
en miles de millones de millares de montones
de particulas
infinitesimales
puntos de luz y de sombra
aireagua
fuerza leve
palabras que se dejan caer
y caen
gotas irreversiblemente
buscando el suelo
buscando tierra
aplastándose
una lluvia que empezó con el mundo
y nunca paró
yo-gota
cayendo
buscando también
aplastarme
deshacerme
recomenzarme de cero. 

mientras tanto vos 
pintura despintada
de pie con abrigo y con sombrilla
disfrutando de este frío carcelario
de esta lluvia continua
porque hasta ese frío
puede ser más abrasador a veces
que el calor del hogar 
cuando ya no es hogar
no solo del calor se vive
a veces mejor el frío
el agua helada de la lluvia en los parpados
para sentir vida

decía:
vos estas ahí
una sombra con sombrero
toda envuelta y enfrentando esa lluvia
que soy yo 
que poesía tendré que escribir
para dejar de ser lluvia
para que dejes de ser sombra
para volvernos dos cuerpos
un cuerpo
caminando
a ritmo de bostezo
desandando la tormenta.

lunes, abril 01, 2013

(sin titulo)

el sabor de la sangre
el olor a sal impregnado en la nariz
la boca seca
las manos rasgadas
el recuerdo fotografico
de una playa azul anochecida
de una luna palida como el hueso
una sombra siniestra acercándose
mi propia silueta escpando
internándose en el mar oscuro
y al cabo parpadear
como una película que salta de escena
subitamente
el peso de la realidad
abalanzándose sobre mí
de pronto la ropa engrisecida
el café recalentadisimo
el trajín de los trenes absurdos
no hay romanticismo
en esta cadencia monocorde
no hay nada que me merezca
una palabra embelesada
nadie que me signifique
el reverso de esa playa
de esa luna, de ese café y esta monocromía
y sin embargo
tengo que escribir
tengo que querer
tengo que
porque la quietud
es la muerte por un instante
y yo quiero vivir cada segundo
como si estuviera vivo.