domingo, febrero 21, 2010

entre lo otro y yo

la conjugación de los infinitivos
la línea del horizonte
el filo del cuchillo
fronteras
ese gran no-lugar
no-tiempo
en donde se esconde bajo las palabras
el significado de mi deseo
un caudal de aves oscuras
que son a la noche
lo que el mar ha sido a mi espera
y yo mientras tanto: este cuerpo deshilachado
cuerpo de cortes
cuantas palabras sangradas
sin una justa causa
en lo que digo y sobre todo
en lo que no digo: mi verdad
y mi cadencia
mis ganas desesperadas de estar adentro
solo porque estoy afuera

sábado, febrero 20, 2010

como quien se va

por que será que no sé
irme
de la única manera razonable
como quien se va
dando portazos, golpeando la pena
la puerta
con tanta fuerza
que ni se le ocurra
volver a abrirse


será que le temo al encierro
al de este adentro desolado y oscuro
al de aquel afuera que es igual
sera que con mis propias manos
sólito sólo piedra sobre piedra armé
este suntuoso castillo
con sus habitaciones repletas
de ausencia
su paz ceremonial
el aire marmóreo en los pasadizos
y este cuerpo en abstracto
reposando en las escaleras
como la sombra de la sombra de un gato

será porque no me sobran
puertas entreabiertas
y en cambio sí
los enigmas, las certezas siniestras
será porque del otro lado de cada puerta
nunca hay narices para recibir el golpe
y entonces el portazo
pasa a ser una mera pose
un desesperado intento de literatura
en fin
una auténtica pelotudez

miércoles, febrero 10, 2010

sui generis

yo no soy como girondo
a mí no me alcanza con que sepan volar
las mujeres
no puedo ser feliz abrazado
entre sus tentaculos
acariciando sus escamas
no puedo con mujeres como palmipedos
o tuberculos
yo ni siquiera las quiero voladoras
un réptil mañoso como yo
no podría hacer nada con eso

tampoco soy como alejandra
yo vivo envuelto en la noche
pero no estoy enamorado de ella
ni de su misterio
me espanta la sola idea de quedarme
quieto
la ausencia no es a mí lado
una silueta recostada
tibia
en el otro extremo del colchón
es una sombra siniestra
amenazante

menos aún soy como julio
ya no me siento nada cronopio
más que cuando necesito creer
que todo esto que no-pasa
por algo (no) será
si yo apenas puedo con las palabras
esta maldición llamada poesía
ha durado demasiado
del otro lado del espejo
estará el kibbutz, el yonder
el cielo de la rayuela
y de este lado estoy yo
que no me parezco a nadie
ni siquiera a mí mismo.
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