lunes, junio 14, 2010

limbo

No tengo norte ni sur, no hay en mí nada cardinal, nada que señale las fronteras, los resquicios, los limites o los clivajes que hacen al mundo algo mas que un recipiente vacío. Otra vez es de noche y la luna brilla pálida como un esqueleto de pájaro. Puedo reconocer el cielo violeta y el olor de la hierba humeda, el murmulllo de los insectos que anuncian una tormenta que se avecina desde hace siglos. No hay nada ni nadie alrededor, solo un suelo yermo, sin fisuras, sin pisadas. ¿En que territorio transcurre esta agonía? Imposible saberlo, probablemente en ninguno. Izquierda, derecha, avances, retrocesos, mi cuerpo se ha convertido en el único punto de referencia valido y caminar es ahora un mero movimiento mecanico sin significado alguno. El tiempo es un flujo abstracto, sin instantes, como un un río que desemboca en si mismo. Y mi historia(si es que aún merece tal denominación) una sucesion de descripciones impresionistas, una prueba de ingenio que ya no sabe como nombrar de otra manera lo que permanece siempre inmutable, fiel a si mismo, una tragedia sin sujetos ni sucesos. Este es el resultado inevitable, el fatalismo más obvio cuando una sola sensación (la de que toda sensación es en si misma indescriptible) acapara a todas las otras. Solo caben en este poema los adjetivos reiterados, las reflexiones girando en falso, la más-turbación filosofica y la crónica del hartazgo, en fin, la escritura como informe sucinto de una vida que sigue ocurriendome una y otra vez, a pesar de nada.

lunes, junio 07, 2010

saturación

Lo malo de lo real
es que es
lisa y llanamente.
(punto)

demasiado tangible
demasiado igual a sí mismo todo el tiempo
demasiado rugoso
ennebrado
cada uno de sus pliegues
es como un cuchillo en mi piel
el problema de lo real es que tiene principio
y fin
y descubrir cada uno de sus detalles
solo es cuestión de tiempo
lo real es duro
porque dura y en su dura duración
lo durable antes duro se escurre
lo real tiene olor y sabor y color
todas esas inapelables cualidades
que tan poco sorprenden al cabo de algunos años
lo real se puede describir con precisión
y es susceptible de clasificación
de configuración
de repartición
lo real posee cantidad y no importa
cuanto haya
sigue siendo más de lo mismo
lo real ocupa espacio en el espacio
esta ahí a la vista de uno
y de todos
el problema de lo real es que esta en todas partes
el problema de lo real es que siendo lo que es ya no puede ser
otra cosa, podemos tomarlo o dejarlo
o quizás no podemos, pero da lo mismo
lo real seguirá estando allí o en otra parte
lo real significa clausura
alivio aparente
desesperación casi ontologica al cabo de un tiempo
cuando se comprende que lo real
es todo lo que hay
y que no hay nada más terrible que eso.
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