sábado, enero 08, 2011

rastro

cada gota de transpiración
cada madrugada alcohólica y somnolienta
cada suspiro
cada nota melodiosa
cada cadencia
cada palabra que escribo
-escribir
que es como un silencio
ensordecedor-
todos y cada uno de los besos
los que recuerdo y los que no
todo podrá ser demasiado poco
demasiado absurdo
pero al fin y al cabo es
la pálida la efímera
huella que dejo
tras de mí
rumbo al olvido

martes, enero 04, 2011

requiem para la ausencia

y ahora
tengo que empezar de nuevo
tierra virgen
papel en blanco
como el sol
como la espuma salada
entre los pies descalsos
sal en la herida
que ya no duele
estas son las primeras palabras
despues de las ultimas palabras
esta es una nueva era
¿en donde encontrar la solemnidad
el heroismo
la seriedad
la tristeza?
todos esos sentimientos
terribles
pero reales
no hay nada de real en esto que escribo
palabras transparentes como una laguna de deshielo
que de tan profunda
no deja ver nada al otro lado
antes
detrás de las silabas y los acentos
estaba la silueta ausente
de tu cuerpo desnudandose
una y otra vez
en un recuerdo falso
como un cuento de Cortazar mal contado
la realidad y la fantasia se entrecruzaban
pateticamente
ahora ni siquira esa no-silueta
ese no-recuerdo
esa ansia hirviente
en este instante:
ninguna sensación
y sin embargo millones de palabras
pululando como un enjambre de bichitos de luz
alrededor de un farol
apagado

martes, diciembre 07, 2010

cartas desde más allá del mundo (II)

IV

Y entonces la sensación mas horrible que al menos yo pudiera describir. Mas horrible que el dolor, que el padecimiento físico, que la soledad, porque en la soledad por lo menos se extraña y se desea a alguien que no llega. La sensación de la que hablo es no extrañar, es sentir que no hay nadie, es no esperar a nada y a nadie, es sencillamente no esperar. Es sentir que el mundo todo, con sus trenes y sus barcos, sus autopistas y sus avenidas, peatones viejos, jóvenes y niños, los semáforos, las bocinas, los periodicos, los tramites, las marchas y las contramarchas, las luchas, la sangre derramada, la sangre que corre secretamente como un rio debajo del asfalto, todo, esta adentro de una botella, que flota sin rumbo en un inmenso oceano, tan inmenso como el universo. Y entonces ¿Qué queda? Aceptarlo. Esta botella es mi mundo, allí las personas que sufren, que sienten, aquí yo que no puedo estar afuera, en el mundo imaginario de los dioses o de los simples hombres que en el otro mundo, arrojaron al oceano esta botella que es el nuestro. Y lo que la gente siente alrededor mío, es real su sufrimiento, es real mi sueño de hacer algo para que ese sufrimiento sea menor ,es real mi propio deseo de no sufrir, de ser feliz. Y aunque la realidad sea una botella que naufraga en el oceano, sigue siendo un mundo, con su propia historia, y yo sigo siendo otra historia tanto mas pequeña, que necesita vivirse y escribirse a si misma

V

Acumulo

Polvo

Grietas

Latas

Libros

Palabras

Silencios

Contemplaciones:

El vaiven de los mares

Y los trenes

Acumulo rechazos

Retazos

Ropa recien limpia

Paisajes

Aire sucio

Sufrimiento

Pequeñas victorias

Cansancio

Besos accidentales

Diplomas

Diagnosticos

Pronosticos reservados

Declaraciones imprudentes

Acumulo lagrimas

Y lagañas

Acumulo canciones

Palabras

Poemas

Y miles de historias que nunca voy a poder contar

Acumulo pero sé

Que al final del camino

Tendré que arrojarlo todo a la hoguera

Y arroparme en la oscuridad

Para morir

Verbo tan infinitivo

Tan infinito.

VI

Prefiero la incertidumbre. Nunca crei poder escribir algo asi pero es cierto. Hay quienes lo darian todo por conocer el futuro. Por saber que amores, que fracasos, que victorias, que celebraciones y que funerales. Yo prefiero no saber nada de nada. Quien sabe su futuro no puede más que esperarlo cada día con impaciencia, sabiendo que es inevitable. Yo simplemente paso de tal poder. Me basta con la misma certeza que todos tenemos e intentamos olvidar. Que la incertidumbre haga el resto.

VII

Amor. Rara vez escribo esta palabra y sin embargo, ahora otra vez delante de mío en la pantalla. La releo una y otra vez. Amor. amor. ¿Y que se supone que debiera sentir? Intento atravesar una salvaje mezcla de sensaciones. De recuerdos pisados, polvorientos. Animales disecados, capas de polvo tan gruesas como una pared. Y del otro lado el amor, sea lo que sea. Podría ser cualquiera, tener cualquier rostro, cualquier voz. Y entonces, tanta inmensidad, tanta potencialidad, tanta incertidumbre me da vértigo, nauceas, si cada camino puede andar, si cada historia podría ser la verdadera, si todas al mismo tiempo podrían serlo ¿Como saber en donde detener la larga marcha?

En realidad, el dilema es más sencillo que eso. Pienso en la muerte. Pienso en la nada, en la no existencia, en un sueño imposible de ser soñado y sin despertar. Me invade la más absoluta angustia. Cada músculo de mi cuerpo se contrae, se llena de agujas y clavos. Mis dientes se aprietan entre sí, cada fibra de mi mismo se niega a aceptar lo innegable. Pienso entonces en todo lo contrario. Allí esta el amor, esa es la sensación exacta, inmensa, detrás de la cual todos vamos inevitablemente. La pregunta que queda pendiente no es a donde quiero llegar. La pregunta es el como.

sábado, noviembre 27, 2010

resistir

los ríos todos secos
una ciudad de noche siempre
sin estrellas
ni autos ni faroles
todo ha quedado
como alguna vez empezó
una gigantesca sombra
como si un telon inmenso
hubiese caido
sobre el mundo
y mientras tanto
se escribe detrás del velo
una poesía con todas las palabras
que yo ya no puedo pronunciar
porque me cansé de hablarle
a un teatro ausente
no quiero seguir escribiendo
si no se puede decir
lo indecible
y entre tanto olvido
muertos, mugre y escarcha
me queda éste verbo
el único que puedo tocar
sin que se escurra.

lunes, noviembre 15, 2010

contingencia

si todo lo que hoy es victoria
euforica
desaforada
mañana será derrota atroz
tristeza
apatía
cansancio
olvido

si todo lo que hoy vive intensamente
todo este jardín que florece
naranja y verde
y que se esparce el viento
mañana será hiedra marchita
paja reseca
roca opaca
un desierto en el medio de un desierto

si todo lo que en este instante es amor
ternura empalagosa, certeza
júbilo
mañana será quietud
ausencia
fotos color ocre
ventanas empañadas
montones de caras sin sentido
una sombra de una sombra y nada
de luz

si todos los colores y las banderas
que hoy flamean
porque no nos han vencido
mañana serán solo trapos arrugados
y un puñado de palabras tristes
si cada paso adelante
puede ser desandado en alguna una batalla impensable
que quizás nunca llegue a conocer
si la historia no avanza ni retrocede
porque no existen los relatos predestinados
ni las grandes marchas
será que solo queda seguir
con una sobredosis de la idiotez
más lúcida de todas:
la esperanza
esa amable ceguera
esa tregua indispensable
como un sueño tibio y dulzón
del cual ojalá nunca
hubiese despertado