lunes, marzo 08, 2010

relicario

“Tengo que aprender a volar
entre tanta gente de pie.”
(Luis Alberto Spinetta, “Canción para los días de la vida”)

a vos la que sos sangre
de mi sangre
de nuestra sangre
a vos florecita roja
rosa anaranjada
como un durazno
que amenaza desde hace tiempo
con caer de la rama
y yo desde aquel entonces que te miro
con asombro
y no puedo dejar de sonreír
cuando además te veo así
tal como sos
tan inquebrantable, luminosa
abrumadora como los días
que quedaron atrás
inalcanzables
como la sombra de una sombra
días esos en los que vos ensayabas torpemente
unpasodospasostrespasoscuatro
pasos
y aprendías a decir mi nombre
tu nombre
nuestro nombre
este es el regalo que te debo desde entonces:
éstas las palabras
que quiero que lleves
a cualquier lugar al que vayas
(te quiero
hermana)
aunque yo no pueda ir.

1 comentario:

Ullssz dijo...

muy hermoso poema... me gusta esto de lo inquebrantable y lo luminoso, y ser alguien en plural con otro alguien

muy buen blog!

p/d: devuelvo el saludo. gracias por el bonito comentario :-)

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