lunes, diciembre 12, 2005

El viaje (Cuento corto)

Un cuento corto que creo habla mucho de mi, de mi forma de ser... Se llama "El Viaje" y lo escribi en mi mente hoy mientras rememoraba imagenes de grosos errores que cometi ultimamente y termine de escribirlo en mi casa,y debo decir que me sorprendi porque casi no necesite reescribirlo, lo tenia enterito en mi cabeza

Espero que les guste, tengan en cuenta que el cuento en general no es mi estilo, asi que es un gran desafio para mi

El Viaje



Cuando finalmente decidió emprender ese gran viaje el cual había esperado toda su vida, no alcanzaban las horas del día ni de la noche para retener su entusiasmo.
Vivia acelerando el tiempo con su anciedad, esperando impaciente aquel momento en que desde la ventanilla del avión, observara todo a lo lejos desvaneciéndose como un punto pequeño , como muchos puntos pequeños, la tierra y las gentes que lo ataban a la iterativa rutina.

Caminaba por la calle acelerando siempre su paso, como si fuera a encontrarse con la entrada del avión a la vuelta de la esquina. Cada tanto Espiaba como en secreto su reloj para cerciorarse de que los segundos realmente transcurrían y hasta preguntaba la hora cada tanto a algún desconocido para estar completamente seguro.

En Sus ratos libres en los que se encontraba a charlar con amigos, no hablaba de otra cosa. Siempre que los silencios incomodos se lo permitian, se la pasaba divagando acerca De lo bien que la iba a pasar en aquel distante y distinto lugar, de lo harto que estaba de que siempre su vida se tratara de lo mismo , y lo cerca que estaba aquel ansiado momento de la partida pero por sobre todo, les prometia pero mas se prometia a si mismo que esta vez, no cabía la menor duda que iba a lograr escaparse lejos, muy lejos de todo. Sus amigos, indiferentes y hartos de oír una y otra vez lo mismo ya no sabían si creer, pero tenían todavia alguna esperanza, de librarse de una vez por todas de esas charlas tan pesadas.

Cuando estaba completamente solo, se entretenia desarmando su equipaje y volviendo a armarlo luego, solo para cerciorarse de que todo estuviera en su sitio. Una y otra vez, colocaba la ropa pulcramente doblada sobre la cama, la revisaba varias veces y la volvía a colocar luego de nuevo en la valija. Otras veces solia hundirse en el sofa por horas, desvanecido en el ensueño de lo que haría primero, y lo que haria luego, cuando llegara a aquel magico lugar. Repasaba mentalmente su meticuloso plan una y otra vez y discutía abiertamente consigo mismo hasta el mas minimo e insignificante detealle que, usualmente olvidaba, ya había resuelto en algún viaje imaginario anterior.

Finalmente, como por error o accidente, como por arte de una magia inevitable, el esperado dia llego. Se levanto con los primeros rayos de sol que entraban pro las ventanas, se vistio y peino, cepillo sus dientes y con la tranquilidad de quien ha vivido aquel mismo dia un centenar de ocasiones y no puede equivocarse en nada, salio erguido a la calle que pronto no seria mas que una sombra. Al llegar al aeropuerto observo con alegria que todos sus conocidos fueron hasta alli a despedirlo y desearle suerte. Todo el lugar estallaba en algarabia y aplausos. Habia pancartas de un lado a otro de las paredes con mensajes de felicitacion y deseos de buena suerte. El momento soñado por fin había llegado y su corazon latia y latia con fuerza como marcando el frenetico correr de los segundos. La despedida fue larga, calida y repleta de abrazos y estrechones de manos que iban y venían. Pero al fin, avanzando decidido entre la multitud entusiasmada, ante sus ojos todos se hicieron pequeños y fugaces , como lo harian finalmente muy pronto tambien las casas y edificios, los autos y los trenes, los parques y las plazas, las calles y avenidas de todos los dias

Entonces , cuando se acercaba por fin a la entrada, una simpática y atractiva empleada de aerolínea lo detuvo subitamente

- ¿Su Boleto por favor? - Inquirió sonriente

Una horrible sensación se genero en su espalda en forma de escalofrío, recorrió todo su cuello y al llegar a la frente se transformo en una gota de sudor que se desarmo en el suelo. En silencio y paralizado de horror, se sentó en una silla vacía del enorme salón de espera y luego de pensárselo un rato con calma, se dio cuenta de la terrible verdad.

Otra vez, la emoción lo había embargado tanto, que de tanto soñar y relatar su sueño, de tanto repasar y repensar los detalles mas mínimos, había olvidado lo mas importante de todo : el boleto que lo llevaría a aquel sitio tan deseado.

Y mientras veía los aviones despegar, elevarse y luego perderse en el horizonte anaranjado, de nuevo sentia como el gris de los días de siempre y el mismo sol incandescente en su rostro volvían a pesarle sobre los hombros. Y acongojado, se repetía como en un consuelo casi imperceptible, que la próxima vez , estaba seguro, no lo olvidaría... Y mientras observaba la calle a través de la ventana del colectivo, ni siquiera se tomo un tiempo para llorar su tristeza. Comenzo de inmediato , a reconstuir las imagenes posibles de otro viaje. Pero siempre, desde el momento tardio en que bajaba triunfante , peldaño por peldaño, las escaleras del avión, mientras la voz del capitan anunciaba el tan esperado arrivo a su destino.



3 comentarios:

Ian dijo...

Muy bueno y muy real, hay veces que añoramos tanto algo que por buscar la perfeccion, lo rehacemos una y otra vez intentando dejar todo listo para que en el momento que lo precisamos o del suceso este sea lo mas sencillo y claro posible pero nos olvidamos de lo mas esencial y material, en este caso, que era realmente impresindible para concretar aquello que tanto añorabamos.

kn dijo...

muy lindo joak.
me ha pasado muchas veces.
Perder las entradas a recitales, o a fiestas y cosas así. es lo peor.
transformás lo diario en algo único con el cuento. eso es lindo.
no sé.
te quiero. :D


Kn.

Anónimo dijo...

bueno, este comment inicial es para saludarte, para decirte que escribis de la ostia y para cerrar con un gran:

AGUANTE LOS TIPI, CARAJO.

nos estamos leyendo,

El Perro
http://vidadeperros.blogspot.com

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