martes, marzo 07, 2006

De vida o Muerte(Parte 2)

Segunda parte de este cuento largo... La primera esta revisada y recuerden, lo mejor esta aun(si todavia) por venir :)

Saludos y gracias a los bloggers que han pasado por aqui a devolver la visita


De vida o Muerte(Parte 2)


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- ¡Ya me fui! ¡Me llego la hora che! – Dijo sin poder contener el llanto.
- ¡No! Te lo digo y lo repito, vos Todavía no estas del otro lado, todavía un pequeño hilo te ata a la existencia en tu plano superficial, es delgado, muy frágil, pero hasta el mas fino cordel de vida es lo suficientemente fuerte como para resistir el peso de un alma por algún tiempo, y hasta de elevarla y hacerla regresar.
- ¿Entonces? ¿Qué tengo que hacer para volver?
- Como ya te dije, tu única opción es convencerme de que no “corte” esa única cuerda de regreso, pero te advierto, la guadaña no entiende razones una vez que se le acaba la paciencia
Se produjo un silencio incomodo durante el cual el muchacho calmo su llanto y parecio reflexionar un instante
- Podría huir - Contesto inseguro
- ¡Ja! Iluso, podrías... pero solo momentaneamente, muchos lo han intentado. El blanco del hospital finalmente los atrapa a todos. No, no te sugiero que lo hagas sino quieres un final lento y doloroso. Mejor sentate y decime, ¿Por que habría de dejarte ir? Y entonces si, me marcho sin chistar
El hombre miro desesperado a su alrededor. Aquel extraño sujeto tenía razón. Sabia con quien hablaba, a quien tenia enfrente, y nunca dejaria de perseguirlo hasta que no escuchara de sus labios una o varias razones para hacerlo. Sin más alternativa, tomo aire, junto calma y comenzó a hablar
- No puede dejarme morir. Todavia soy joven, y no soy como el resto. Tengo sueños, sueños grandes, este mundo me necesita y yo necesito una oportunidad de demostrarlo.
- Ah, los sueños – suspiro en un tono obviamente sarcástico - ¿Sabes la cantidad de personas que logran cumplirlos? ¿Sabes cuantas posibilidades tienes de lograr esa trascendencia que tanto deseas? ¿Y sabes que insignificante que se vuelve en la eternidad esa trascendencia? ¿Sabes lo insignificantes que son tus logros, lo poderosa e inmensa que es la eternidad? Para ella tu vida no es nada, un microsegundo, muchísimo menos, toda tu época, y la que le seguirá, y la que le seguirá quizás te recuerden pero a medida que el tiempo se siga consumiendo, tu recuerdo y el recuerdo de tus acciones se quema en un abrir y cerrar de ojos, porque para la eternidad, las edades son segundos, y si no deseas abrazarte a ella para siempre, vas a que intentarlo con algún argumento mejor
- Pero, pero todavía la gran obra de los pasados mas remotos resiste en mi tiempo ¿O no? Que, ¿Me equivoco al decir que Todos en mi tiempo saben quien fue Aristóteles, Moisés, Mahoma, Jesús…?
- ¿Pero alguien recuerda al primer hombre que encendió el fuego? O aun más importante, ¿el que invento la escritura? Durante miles de años sus nombres fueron conocidos en su pequeño mundo y su tiempo joven. Pero luego cuando el mundo creció, cuando el tiempo se ensanchó, y el pasado se volvio un mar grande, la historia vieja se fue distorsionando y como todo, como todos, terminaron siendo solo arena en el viento. Desde siempre el hombre lucha en vano por hacer de la trascendencia una forma de inmortalidad, sin darse cuenta de lo vano que son sus intentos. La misma historia es tan subjetiva ¡Cuantas verdades han sido alteradas, malinterpretadas a conveniencia o por accidente a lo largo de su patética historia, y ustedes ni siquiera lo sospechan!
- Pero esos logros persisten, lo que dieron al mundo todavía esta vigente, aunque nadie los recuerde . Por eso quiero entregarle al mundo todo lo que tengo aunque nadie me recuerde como el creador
- Eso es todavía mucho mas noble, pero no mas realista aunque así lo parezca – Carraspeo elegantemetne y continuo - Los "grandes" Egipcios y sus imponentes pirámides por ejemplo ¿Alguien sabe realmente para que eran? Nadie lo sabe, y te puedo garantizar que no podrías siquiera volver a dormir si lo supieras. El tiempo también se encarga de echar al olvido los mismos logros de la humanidad. Lo que decís es noble, humano, pero prescindible, todo lo es realmente en la eternidad. El tiempo es cruel, pero certero y la humanidad toda, esta condenada a olvidar para poder crear de nuevo.
El hombre pareció reflexionar
- Entonces quiero vivir por la gente que me necesita realmente… Mi mujer, mi hija, mis amigos, mi vieja… Ellos me necesitan , se que su vida algún día también acabara, pero mientras dure, ellas me necesitan tanto como yo a ellos
- Te equivocas… Nuevamente, debo decir que me agradan los corazones nobles, no solo el grueso del hilo de vida me interesa para invertir mi tiempo. – Además - y esto lo pensó para si mismo – los corazones nobles son mas divertidos, amaba destruirlos, amaba desilusionarlos, arrugarlos y hacer añicos su burbuja.
- Pero, ¿Por qué dice eso? – Pregunto consternado
- No creas que soy un desalmado, o un ser frío que no percibe el sentimiento… Pero aceptalo tu mujer ES, por si misma. No precisa de nadie más para existir y si vos te vas, su propia esencia permanecerá inalterable. No hay ningún vínculo espiritual real que te una a ella. El amor es una fuerza poderosa , pero para nada espiritual como quieren creer ustedes los mortales
El muchacho iba a decir algo pero antes de que pudiera esbozar las palabras, la muerte se le adelanto
- Y en cuanto a tu hija, vos ya le diste lo único y lo mas preciado que podías darle, la vida. Le diste un poco de tu llama, y A partir de ahora, ella, que nació de vos ES, por si misma también. Es ese instinto tan primitivo, del que no podes librarte lo que te hace creerte indispensable para ella, pero no, ni siquiera tiene necesidad de vos para que la defiendas de los cazadores furtivos que ya no existen, porque ustedes ya no viven en la naturaleza, por cierto que no lo hacen , sino no yo no podría existir
- ¿Cómo decís? ¿Usted no siempre ha existido? – Preguntó sorprendido
- O por supuesto que no, yo existo desde que ustedes, tienen el suficiente uso de la razón para temerme, existo gracias a ustedes, existo en ustedes, son sus mentes y su miedo lo que me ha dado tanta fuerza que ya nada podrá destruirme
- ¿Pero entonces la gente de antaño...?
- Si pero no eran concientes , ni de su vida, ni de su muerte, ni del pasado, o el futuro, no concebian realidad, no percibían el paso del tiempo, cada día, su única misión era instintivamente sobrevivir. Todo era muy diferente. Desde que ustedes concibieron el ayer, y el mañana, la vida y la muerte, han creado ese, deseo desesperado de transcurrir, sueñan inútilmente con la inmortalidad y desde entonces su miedo, me creo en sus conciencias y estoy condenado a cumplir esta misión eternamente.
El hombre se quedo perplejo, demasiadas revelaciones, demasiadas realmente para poder asimilarlas.
- Entonces digamos Simplemente que quiero vivir. Nada mas que eso
- Comienza a gustarme – El extraño hombre en un gesto insucitado, violento, repentino apago un cigarrillo en su propia mano, sin ningún dolor ante la expresión incrédula de su acompañante- ¿No crees que estas siendo un poco egoísta?
- ¿Y que si lo soy? Es parte indispensable de mi mismo, sino fuera asi hace mucho que nos habriamos juntado
- Pero entende, Vos sos solo un hombre, ¿Que te hace pensar que debería perdonarte? ¿Sabias que hay hombres que todavía han visto menos que vos?
- Lo se y lo entiendo, pero... Pero yo tengo la certeza de que todavía me queda un rato mas. Es la única certeza a la que puedo aferrarme esos días en que me doy cuenta que todo es un engaño.
- Pero todos tienen siempre esa certeza y no siempre es tan certera
- No todos, he visto gente que sabe inconcientemente, que el fin se acerca, en sus ojos se ve. Se les nota a simple vista.
- Tengo que reconocer que por una vez, estas en lo cierto. Te explico, Es que cuando les esta por llegar el fin, Intento advertirlos para que aprovechen el tiempo, les concedo reuniones como estas, cada vez que duermen entregándose indefensos. Pero los muy tontos intentan convencerme, me suplican piedad. Y el no poder lograr mi perdon los deprime, les arrima el conocimiento inconciente de que pronto les llega la hora aunque nada recuerden de esos sueños, en el fondo lo saben y sus ojos son el espejo al que más temen mirarse.
-¿Lo ve? Mis ojos todavía tienen luz, mis ojos todavía iluminan y quieren seguir y...
- No sigas che, se me hace tarde. Con tu permiso. La seguimos en otro momento ¿Dale?
- Ya veo…- Dijo el hombre con una extraña calma en el timbre de su voz. Y esbozando una leve sonrisa. había entendido de que iba todo eso y una expresión de temor se dibujo en el rostro del otro , que también lo sabia
- ¿Ya lo ves que?
- ¿En el fondo usted me teme no es cierto?
- ¡Jajajaja! ¿Qué decís?
- Es claro… Esto, todo esto, este bar, esta conversación, mis palabras, sus palabras, todo es parte de mi, reconozco sus verdades, son las que yo conocía y me negaba esforzadamente, pero son mías, todo en esto es mío, en mi mente…
- Oíme, estas jugando con cosas que no entendés, ni sos capaz de hacerlo… Te lo advierto, no sigas
- ¿Qué no siga? Puedo sentir su temor, porque puedo sentir el mío, puedo comprender que sucede, porque todo esta sucediendo, en mi. Vos esperas yo me rinda ante vos, vos necesitas que me doblegue, de eso depende tu existir, lo se porque lo he sentido antes, mi temor te alimenta ¡Matame si tenés el valor! ¡Máteme y mátate vos porque vos , vos sos solo una parte de mi mismo, y sin mi ya no existis ¡Por eso conoces todos mis secretos y mis temores, por eso me conoce a mí como nadie más y sabes mis puntos débiles, mis incertezas!
- ¡No sabes contra lo que se enfrentas, insolente! Yo soy una conciencia tuya pero a la vez, superior a la tuya, estoy y siempre estuve en tu interior, soy tu destino, soy lo que vas a ser cuando ya no seas nada, soy lo que todos terminan siendo cuando ya no son nada, yo te di la llama porque de la misma tierra que custodia a los extintos, de la misma tierra a la que se van de alla vienen ¡No te temo! ¡Puede morir una parte de mí con vos! ¡Pero yo soy inmortal, porque soy parte de algo mucho mas grande, el ciclo de la muerte que me mantiene vivo para siempre! ¡El que se lleve tu fuego me mantendrá vivo por mucho tiempo más!
- ¡Y yo también formo parte de un todo mucho mas longevo!, como usted bien dice ¡la humanidad!, que va a seguir por los tiempos de los tiempos, condenándolo a una existencia casi eterna, de este trabajo horrible hasta el día en que todos desaparezcamos, o perdamos la conciencia, o evolucionemos a un estado superior del pensamiento, donde no exista el temor a morir, donde en un estado mental superior, telepático, no exista el pensamiento individual y la gran mente nunca pueda morir realmente... Pero usted es eterno por ahora y el tiempo que para mi se figura inconmensurable, para usted podría suceder solo en unos minutos. Estos podrían ser sus últimos minutos. No quiere que su existencia termine ahora ¿No es cierto? Antes de lo que en una eternidad dura un solo segundo
- ¡Huí si así lo querés! ¡No voy a intentar alcanzarte! ¡Te doy toda una vida nueva de ventaja , para demostrarte que al final, que nadie se burla de mí, porque yo, soy tu destino irrenunciable! ¡La luz se te va a apagar al final y hasta entonces para mí, solo van a ser unos minutos más para disfrutarlo infinitamente!
- ¡Ambos perderemos entonces, pero ahora no me voy a rendir!
El hombre pateo la puerta y huyo envuelto en una desesperación frenética, corrió y corrió sin saber hacia donde se dirigía.
Se encontraba corriendo como en una ceguera inconciente, en una calle desierta e ignota que se dirigía en línea recta hacia un horizonte difuso, la realidad parecía cambiar de form y color constantemente como un incesante calidoscopio, a cada parpadeo todo mutaba a algo completamente distinto, sensaciones mas allá de la contemplación de los sentidos humanos.
Entonces, abrumado, se desmayo vencido por el cansancio y el temor y Despertó en un cuarto de hospital. Su esposa y su hija aguardaban a su lado.
El muchacho recién despierto abrazo a su esposa e hija y luego se puso de pie, en contra de las suplicas y se asomo a la ventana, no sabia porque, pero necesitaba cerciorarse de que sus ojos y oídos no eran victimas de una ilusión, de que no se encontraba atrapado en otro sueño que no recordaría al despertar. Afuera, la ciudad era la de siempre, el humo formaba nubes en el cielo azul de una mañana como cualquier otra y la gente se desparramaba por la calle formando hileras de colores en movimiento continuo. La sinfonía de bocinazos y frenos neumáticos de colectivos ensordecía y al mismo tiempo, aliviaba el alma. Entonces, experimento un escalofrío único e inconfundible, pero a la vez inexplicable, cuando sus ojos se posaron casi inconcientemente en el pequeño barsucho de la esquina del hospital. Al otro lado del salón, una singular figura alta, pálida y toda de negro, de un elegante e inconfundible porte, a su lado, un hombre viejo, pequeño y encorvado que tenía la inconfundible vestimenta de un mesero. Ambas formas se perdían efímeramente en la bruma de cigarro, de la humareda de la avenida, hasta desvanecerse de su vista otra vez y perderse para siempre.
- ¿Por que no lo seguiste? - Pregunto el mozo del bar. Con una sonrisa inquisidora
- Seria muy fácil y muy aburrido, nos volveremos a ver y la próxima, será realmente emocionante escuchar de sus labios lo que me vaya a decir cuando ya este harto de estar vivo, nunca me canso. Prefiero esperar a que el mismo se retuerza pidiéndome el final, lo quiero, lo necesito
- No tenes remedio ¿Y Quien pagará esta vez?
- Cárgaselo a su nombre, va a volver, tenelo por seguro – El mozo suspiro resignado, de todas formas lo sabia de antemano. En ese bar escondido justo al costado del tiempo ¿Qué otra opción tenia sino esperar a que sus únicos clientes volvieran algún día para pagar la cuenta?

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